Foto: MiAmbiente Panamá

Cerro Patacón:
Entendiendo el problema para construir la solución

Cerro Patacón es, a la vez, el síntoma de un problema y el punto de partida de su solución. Aquí viven personas, funciona un ecosistema, y en él descansa una pregunta urgente: ¿cómo maneja una ciudad lo que consume y desecha?

¿Qué es un relleno sanitario?

Un relleno sanitario es una infraestructura diseñada para disponer los residuos sólidos de forma controlada y reducir su impacto en el ambiente y la salud. Para construirlo, primero se prepara el terreno, que puede ser un área excavada o un espacio delimitado donde la basura se deposita de manera organizada. El fondo se recubre con materiales impermeables, como capas de arcilla o geomembranas, para evitar que los lixiviados se filtren al suelo o hacia aguas subterráneas. Luego, los residuos se colocan en capas, se compactan con maquinaria pesada para reducir su volumen y dar estabilidad, y se cubren periódicamente con tierra para controlar olores, plagas y el riesgo de incendios. El sistema también incluye tuberías para recolectar y tratar los lixiviados, así como conductos para liberar o capturar los gases, principalmente metano, que se generan durante la descomposición de la materia orgánica. El buen funcionamiento de un relleno sanitario depende del manejo técnico diario, el control del agua y los líquidos internos, y del respeto a la capacidad máxima para la que fue diseñado.


La dimensión del problema

En el caso de Cerro Patacón, las condiciones requeridas para mantener un relleno sanitario no se cumplieron de manera adecuada durante años. El sitio recibió volúmenes de basura que superaron su capacidad, lo que provocó la formación de montañas de residuos demasiado altas e inestables. El manejo y drenaje de los lixiviados fue insuficiente, permitiendo que los líquidos se acumularan dentro de la masa de basura y en el entorno, aumentando su peso y reduciendo su estabilidad, mientras que las lluvias intensas agravaron esta saturación y favorecieron deslizamientos. A esto se suma un problema recurrente de incendios, muchos de ellos provocados por la acumulación de gases como el metano, las altas temperaturas dentro de los residuos o la falta de cobertura y control adecuados. Estos fuegos liberan humo tóxico y partículas contaminantes que deterioran la calidad del aire y afectan la salud de las comunidades cercanas, además de producir problemas ambientales de gran escala. Al día de hoy, la mitad del vertedero se encuentra afectado.

Vista de Cerro Patacón

Foto: Destino Panamá

2,500+ ton/día

Residuos recibidos a diario

Cerro Patacón recibe más de 2,500 toneladas de residuos sólidos cada día provenientes de Ciudad de Panamá y sus alrededores.

1986 año de apertura

Casi 4 décadas en operación

El relleno lleva activo cerca de 40 años, superando ampliamente su vida útil originalmente diseñada.

150–201 hectáreas

Superficie total

El relleno ocupa entre 150 y 201 hectáreas — un área mayor que muchos barrios urbanos de la ciudad.

40–60% residuos orgánicos

Podrían compostarse en vez de enterrarse

Según el PNGIR, entre el 40 % y el 60 % de los residuos que llegan a los rellenos sanitarios de Panamá es material orgánico que podría desviarse mediante compostaje o digestión anaeróbica.

65% cobertura

De la población panameña con recolección de basura

Solo 2.6 millones de los 4 millones de habitantes de Panamá cuentan con servicio de recolección domiciliaria, según el PNGIR.

Fuentes

Efectos ambientales

Según Ovil Moreno, administrador general de la AAUD, las operaciones del relleno presentan tres pasivos ambientales críticos que afectan directamente el aire, el agua y el suelo de la región. El primero son los lixiviados: un derrumbe dañó las tinas de oxidación que trataban los líquidos que se filtran a través de la basura. Actualmente, estos lixiviados se vierten sin control hacia los afluentes y ríos cercanos al relleno. Según el Ministerio de Ambiente, esta contaminación no se limita al entorno inmediato: los lixiviados han alcanzado aguas superficiales y subterráneas de la cuenca baja de la capital, cuyas aguas desembocan en el Canal de Panamá.

El segundo problema es el gas metano. Los incendios ocurridos hace tres años destruyeron por completo el sistema de captación de este gas, que ahora escapa libremente a la atmósfera. Un estudio publicado en Science of the Total Environment estimó que para 2022, Cerro Patacón generaría aproximadamente el 45 % del metano total de Panamá, convirtiéndolo en una de las mayores fuentes individuales de gases de efecto invernadero del país. El tercer problema es el pasivo de llantas: el relleno recibe aproximadamente 200 toneladas mensuales de llantas, con más de 50,000 expuestas en la superficie y millones más enterradas, lo que representa un riesgo permanente de incendios y contaminación del suelo.

Fuentes: Entrevista con Ovil Moreno (AAUD) por Alexandra Cohen; Ministerio de Ambiente de Panamá; Torrente-Velásquez et al. (2020), Science of the Total Environment; Forbes Centroamérica (2021).

~9,000 hectáreas

Área de impacto ambiental — 68 veces la superficie del relleno

45% del metano nacional

Generado por un solo vertedero, según estimaciones científicas

Comunidades aledañas a Cerro Patacón
Fuente: UP Informa
Comunidades aledañas a Cerro Patacón
Fuente: Connectas

Efectos comunitarios

Un estudio científico publicado en Science of the Total Environment estimó que aproximadamente 73,600 personas están expuestas a contaminantes atmosféricos peligrosos emitidos por Cerro Patacón. Entre los contaminantes identificados, el sulfuro de hidrógeno (H₂S) y el benceno (C₆H₆) superan los niveles de referencia considerados seguros para la salud humana, mientras que el diclorometano (CH₂Cl₂) presenta las emisiones más altas en volumen. Estos compuestos se asocian con problemas respiratorios crónicos, irritación de las vías aéreas, dolores de cabeza y un mayor riesgo de enfermedades a largo plazo.

A nivel comunitario, una investigación de la Universidad Tecnológica de Panamá reveló que el 87 % de los residentes encuestados en comunidades aledañas reconoce los impactos negativos del vertedero sobre el ambiente y la salud. Las comunidades más afectadas incluyen sectores de San Miguelito (Amelia Denis de Icaza, Belisario Porras, Rufina Alfaro), además de Ancón, Clayton y áreas de Cárdenas. Los encuestados coinciden en que la situación es preocupante y alarmante: la administración inadecuada del vertedero ha permitido que sea un foco de proliferación de enfermedades, infestación de vectores, olores persistentes y conflictos entre las comunidades y las autoridades.

El monitoreo de calidad de agua realizado por el Ministerio de Ambiente (2018–2019) en la Cantera Cerro Patacón, el Puente Río Mocambo y el Puente Río Cárdenas arrojó que los niveles de coliformes fecales superan hasta 100 veces la norma permitida. Los nitratos, la demanda bioquímica de oxígeno y la turbidez también exceden los límites establecidos, lo que confirma que estas aguas — de las que dependen comunidades cercanas — están altamente contaminadas.

Fuentes: Torrente-Velásquez et al. (2020) — Science of the Total Environment; Murillo (2021), Universidad Tecnológica de Panamá; Ministerio de Ambiente (ANAM/MiAmbiente), monitoreo 2018–2019.

73,600 personas expuestas

A contaminantes atmosféricos peligrosos emitidos por el vertedero

96% impactos negativos

Según la Matriz de Leopold, solo el 4 % de las interacciones del vertedero son positivas

Murillo (2021) — Comunidades de Cerro Patacón, UTP

¿Qué está pasando?

Cerro Patacón opera hoy bajo una administración en transición y con una infraestructura en deterioro crítico. Desde marzo de 2023, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) asumió el control del relleno tras el vencimiento del contrato con la empresa Urbaser-Plotosa, heredando incendios que destruyeron el sistema de captación de gas metano, que hoy escapa libremente a la atmósfera, un deslave en la Etapa I y un sistema de lixiviados gravemente dañado: una inspección realizada en agosto de 2025 confirmó que ninguna caja de bombeo es utilizable y que los líquidos contaminantes fluyen por canales de tierra sin impermeabilización, con riesgo directo de descarga a afluentes cercanos.

Tres consorcios compitieron en septiembre de 2025 por un contrato de $5 millones para construir la nueva Etapa IV, proyectada para entrar en operación a finales de 2026. El cierre definitivo del relleno no es viable por el momento debido a los procesos de asentamiento del terreno, por lo que la AAUD trabaja en una cobertura de preclausura como solución de transición para estabilizar las áreas inactivas y habilitar el sistema de captación de biogás y lixiviados.

Fuentes: AAUD (2025); En Segundos, septiembre 2025; Panamá América, octubre 2025; Entrevista con Lizzie Torres Cruz (AAUD) por Alexandra Cohen.

Futura prevención y planes de acción

Future prevention and action plans — Cerro Patacón
Fuente: globusjourneys.com

A mediano plazo, el administrador Ovil Moreno impulsa alianzas con Corea del Sur y Japón, países a los que se les presentaron las problemáticas del cerro en igualdad de condiciones. Según la ingeniera Lizzie Torres Cruz, cada país representa un enfoque técnico distinto: Corea del Sur se enfocaría en purificar el gas metano captado para producir gas natural e inyectarlo a la red energética, mientras que la propuesta de Japón se inclina hacia la incineración de residuos — quemar la basura misma para generar energía. Ambos acuerdos permanecen en negociación, y el resultado determinará la dirección tecnológica de la transformación del relleno.

Se adelanta un plan piloto de compostaje para convertir la fracción orgánica en abono. La ingeniera Torres Cruz lidera un piloto específico con lodos avícolas — residuos orgánicos que llegan por separado y actualmente van al relleno innecesariamente. Según el PNGIR, entre el 40 % y el 60 % de los residuos que llegan a los rellenos sanitarios de Panamá es material orgánico. Si se separara y compostara, solo eso reduciría drásticamente lo que llega a los sitios de disposición final. También se prepara una campaña nacional de separación en la fuente, reconociendo que es un proceso largo: Corea del Sur comenzó en 1992 y Japón en 1989.

El objetivo a largo plazo es una economía circular en la que todo lo que llegue al cerro sea procesado o transformado en energía, reduciendo a menos del 10% lo que se confina definitivamente. El Plan Nacional de Gestión Integral de Residuos (PNGIR 2017–2027) establece una estrategia de infraestructura en dos fases: la Fase 1 mantiene Cerro Patacón mientras se agregan estaciones de transferencia; la Fase 2 contempla su cierre eventual y reemplazo con un nuevo centro de tratamiento, con una inversión nacional proyectada de aproximadamente $427 millones. Sobre el futuro del sitio, el administrador Moreno es claro: el cerro no debe moverse. La meta es remediarlo en su ubicación actual en un horizonte de 12 a 15 años, para luego reutilizar ese terreno en algo completamente distinto.

Sin embargo, la ingeniera Torres Cruz enfatiza que la tecnología por sí sola no resolverá el problema. Una pieza clave que falta es la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) — un mecanismo utilizado en muchos países desarrollados donde las empresas que importan y venden productos están obligadas a financiar la gestión adecuada de residuos a través de organizaciones colectivas. Actualmente en Panamá, el peso del reciclaje recae casi por completo en el consumidor: no existen camiones de recolección separada, no hay obligación legal de separar la basura en el hogar, y los programas de reciclaje son esporádicos e inaccesibles para quienes no tienen transporte. Solo el 65 % de la población panameña cuenta con servicio de recolección domiciliaria. Torres Cruz argumenta que sin hacer a las empresas financieramente responsables de los residuos que generan sus productos, y sin construir primero la infraestructura de destino — plantas de compostaje, instalaciones de reciclaje — el sistema nunca será económicamente sostenible.

Fuentes: Entrevista con Ovil Moreno, Administrador General de la AAUD; Entrevista con Lizzie Torres Cruz, Ingeniera Ambiental, AAUD; PNGIR 2017–2027 (INECO/AAUD).

Acción ciudadana

Organizaciones comunitarias y ambientales han documentado el impacto del relleno durante años, y la presión ciudadana ha sido clave para que el tema llegue a la agenda política. Aunque los cambios estructurales requieren inversión y política pública, cada persona puede contribuir desde su hogar: reducir el consumo innecesario, separar los materiales reciclables, compostar los residuos orgánicos y exigir a las autoridades una gestión de residuos responsable. Cada kilogramo que se desvía del relleno sanitario — ya sea reciclado, compostado o simplemente no generado — es un kilogramo menos que termina en Cerro Patacón. A continuación, algunos enlaces a organizaciones que trabajan por el ambiente panameño.

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